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    La fermentación en tanque cerrado, llamada anaeróbica

    Las fermentaciones dirigidas.

    EL PROCESO EN MOVIMIENTO

    ¿Qué ocurre en un tanque cerrado?

    Reproducir la escena o elegir una etapa. La animación simplifica el mecanismo; lo que sigue aporta los detalles y las referencias disponibles.

    Cargar, cerrar, poner la válvula

    Se llena un tanque hermético con café despulpado o con cerezas enteras y luego se cierra con una válvula unidireccional, que deja salir el gas sin dejar entrar el aire. Nadie expulsa el aire encerrado. El despulpado abre a los microorganismos el mucílago, la capa de pulpa dulce pegada al pergamino; la piel de una cereza entera frena esos intercambios.

    Leer las etapas sin animación
    1. Cargar, cerrar, poner la válvulaSe llena un tanque hermético con café despulpado o con cerezas enteras y luego se cierra con una válvula unidireccional, que deja salir el gas sin dejar entrar el aire. Nadie expulsa el aire encerrado. El despulpado abre a los microorganismos el mucílago, la capa de pulpa dulce pegada al pergamino; la piel de una cereza entera frena esos intercambios.
    2. El oxígeno se agota en menos de una horaLos microorganismos del fruto, y el propio fruto, que aún respira, consumen el oxígeno encerrado. En café despulpado dentro de una tina hermética, el oxígeno disuelto pasa de 100 % a 0 % en quince a sesenta minutos. Ese momento es el que hace virar el metabolismo, no el cierre de la tapa.
    3. Ácidos, alcohol, gas: el CO₂ sale por la válvulaPrivados de oxígeno, levaduras y bacterias fermentan los azúcares del mucílago: las bacterias lácticas obtienen de ellos ácido láctico, las levaduras etanol y dióxido de carbono. El gas se acumula, mantiene la anoxia y sale por la válvula; sin ella, el tanque subiría de presión. El pH parte de 5,5 a 5,8, baja hacia 3,8 a las 24 horas y se estabiliza hacia 3,6 después de 36 horas.
    4. Un tanque, varias fermentacionesEl tanque no es homogéneo: en un tanque vertical de 175 kg, el ácido láctico vale 5,06 g/L en el fondo frente a 2,18 g/L en la superficie a las 72 horas. Las duraciones publicadas van de 12 a 192 horas y sus resultados se contradicen: un ensayo colombiano ve subir la nota hasta las 96 horas, Cenicafé ve que las duraciones largas degradan la calidad. Pasada la ventana útil, los ácidos butírico y propiónico dan notas de cebolla.
    5. Abrir, lavar si hace falta, secar rápidoLa masa sale ácida, húmeda y cargada de azúcares residuales. Eventualmente se lava, y luego se seca: un secado lento tras una fermentación larga abre la puerta a los mohos y al defecto fenólico, ese sabor a medicamento.

    Para retener: El nombre promete una ausencia de oxígeno; la realidad es un agotamiento: el aire encerrado se consume y luego el dióxido de carbono producido sale por la válvula.

    En la historia: El origen del proceso no está establecido: su atribución al campeón mundial de barista de 2015 solo circula en la prensa de minoristas.

    Esquema de principio: el aire inicial no se expulsa necesariamente. El gas formado puede salir por la válvula.

    UN TANQUE, VARIOS MEDIOS

    El ácido no está repartido igual en todas partes

    En el ensayo de Vale et al. (2023), después de 72 horas, la concentración de ácido láctico varía según la altura del tanque:

    Abajo5,06 g/L
    Medio4,70 g/L
    Arriba2,18 g/L

    Estos valores describen este lote experimental, no todos los tanques SIAF. El texto de abajo compara también un estudio en tanque abierto y cerrado.

    Leer el artículo completo y sus fuentes ↓
    Un bidón de fermentación de plástico alimentario cerrado con una tapa perforada con un burbujeador de agua lleno de líquido, una mano sosteniendo una etiqueta de precio delante
    Bidón de fermentación de plástico cerrado con un burbujeadorKVDP · Dominio público
    FamiliaLas fermentaciones dirigidas
    También llamadofermentación autoinducida en anaerobiosis, SIAF (self-induced anaerobiosis fermentation), fermentación bajo válvula, anaerobic natural, anaerobic washed, anaeróbico (la denominación corriente, y la más abusiva)

    Dónde se practica

    El proceso está documentado por la investigación en Brasil y en Colombia. En Brasil, los ensayos publicados vienen de Paraná y de Minas Gerais. Un ensayo de Paraná trabajó con tanques de 175 kg en Jacarezinho, con Catuaí Amarelo IAC 86 cosechado en julio de 2021. Los ensayos de Minas Gerais usan biorreactores de 200 litros y abarcan municipios como Monte Carmelo, Três Pontas, Carmo de Minas y Lajinha. En Colombia trabajan dos equipos. Cenicafé, el centro nacional de investigación sobre el café, comparó tanque abierto y tanque cerrado durante 192 horas en el Huila. La Universidad Surcolombiana, también en el Huila, siguió el oxígeno disuelto y el pH en cinco duraciones de fermentación. Existen también trabajos sobre el canephora brasileño, variedad Conilon. Las publicaciones encontradas sobre este proceso se extienden de 2022 a 2026.

    El principio

    El nombre promete una ausencia de oxígeno. La realidad es un agotamiento. Se llena un tanque hermético con cerezas enteras o con café despulpado. Se cierra y luego se coloca un burbujeador, una válvula que deja salir el gas sin dejar volver a entrar el aire. Nadie expulsa el aire. El oxígeno encerrado es consumido por los microorganismos del fruto y por el propio fruto, que aún respira. Un ensayo colombiano siguió el oxígeno disuelto en tinas herméticas de café despulpado. Pasa de 100 % a 0 % en quince a sesenta minutos. El medio se vuelve entonces anóxico por agotamiento, y no por purga.

    Una vez que el oxígeno se ha ido, levaduras y bacterias pasan a vías fermentativas. Los azúcares del mucílago, la capa de pulpa dulce pegada al pergamino, entran en la glucólisis. Esta corta la glucosa en piruvato. En las bacterias lácticas, el piruvato se convierte en ácido láctico. En las levaduras, se convierte en etanol y dióxido de carbono, por descarboxilación y luego reducción. Las lácticas dominantes aquí, Weissella y Leuconostoc, son heterofermentativas. Siguen la vía de la fosfocetolasa, que además rinde acetato y dióxido de carbono.

    Este dióxido de carbono se acumula y mantiene la anoxia. El pH baja. Las bacterias acéticas necesitan oxígeno para oxidar el etanol en ácido acético. Cenicafé las encuentra más abundantes en tanque abierto que en tanque cerrado. En tanque cerrado, pesan menos de 1 % de las secuencias leídas. El ácido acético medido provendría entonces de lactobacilos que degradan el lactato, mecanismo presentado como una hipótesis por sus autores. Por último, las levaduras esterifican alcoholes y ácidos, lo que forma ésteres como el acetato de etilo y el acetato de amilo.

    Lo que el tanque cerrado deja en el grano, molécula por molécula

    Esta ficha describe con detalle lo que ocurre durante la fermentación en tanque cerrado, el agotamiento del oxígeno, la caída del pH, las vías recorridas. Le falta el resultado, es decir, la composición del café verde obtenido, comparada con la de los otros métodos. Hackler y Särchen la dan, según Pereira y sus colegas.

    Según esta fuente, la fermentación en tanque cerrado refuerza la actividad de las bacterias lácticas y de las levaduras, y por tanto la producción de compuestos de aroma, y de ella surge una composición orgánica distinta de la de los otros métodos: más ácido clorogénico, más sacarosa, más ácido láctico y más trigonelina, y menos glucosa.

    Cada una de estas cinco direcciones merece una palabra, porque no dicen todas lo mismo.

    • Menos glucosa, más sacarosa: El par es coherente con el balance energético de la fermentación. La glucosa es la forma directamente consumible, la que entra en la glucólisis; la sacarosa es una reserva, hecha de una glucosa y una fructosa unidas, que primero hay que cortar. Un tanque cerrado, donde los organismos deben quemar mucha materia para obtener poca energía, agota primero lo que está disponible de inmediato. La sacarosa cuenta para lo que sigue: es el principal precursor de las reacciones de pardeamiento en el tueste.
    • Más ácido láctico: Es la firma esperada y la menos sorprendente, pues la anoxia favorece a las bacterias lácticas. Confirma mediante la química lo que la ficha establece mediante la secuenciación.
    • Más ácido clorogénico y más trigonelina: Estos dos son compuestos del grano y no del mucílago, y eso es lo que hace interesante el resultado. Su aumento no puede explicarse por un aporte desde el baño; sugiere una menor degradación o bien una reacción del propio grano. La trigonelina es un precursor de aroma mayor, que en el tueste se descompone en compuestos nitrogenados tostados.

    Dos perfiles sensoriales acompañan estas mediciones en la misma fuente: un natural conducido en tanque cerrado descrito como floral, frutal, vinoso, amaderado, caramelo y alcoholizado; un lavado conducido en tanque cerrado descrito como floral y frutal, con además notas de cítricos y de caña de azúcar. Con Saccharomyces cerevisiae empleada como cultivo de partida, surgen además aromas cítricos, florales, de ciruela o de durazno.

    Hay que presentar estos datos con su reserva, y es seria: son resultados de segunda mano, referidos por Hackler y Särchen según Pereira, y las condiciones experimentales, el número de lotes, la presencia de un testigo y la naturaleza del panel no se dan en el texto del que se dispone. Las direcciones merecen escribirse, las magnitudes no. Habrá que leer la publicación de Pereira antes de llevar estos cinco movimientos a las referencias numéricas de esta ficha.

    Fuentes de este pasaje: Hackler y Särchen, capítulo 6, p. 91, según Pereira y colegas. Composición por verificar en la fuente antes de usarla con cifras.

    El desarrollo

    1. Cosecha y selección. Un ensayo colombiano comparó tres preparaciones antes de llenar el tanque: cerezas sin seleccionar, cerezas seleccionadas y enjuagadas con agua potable, cerezas seleccionadas y desinfectadas con Timsen. Las notas promedio van de 82,21 a 83,85 puntos, y el lote desinfectado es el mejor puntuado. La diferencia de 1,64 puntos no es estadísticamente significativa. La selección cambia la carga microbiana de partida, pero este ensayo no demuestra que cambie la nota.

    2. Elección entre cereza entera y café despulpado. El despulpado da acceso inmediato al mucílago y acelera la acidificación. La cereza entera conserva su piel, que frena los intercambios. La elección pesa sobre los ácidos producidos: en el ensayo brasileño de Minas Gerais, el café en cereza entera termina hacia 80 mg/g de ácido láctico, frente a 60 mg/g para el despulpado.

    3. Carga en un tanque hermético, provisto de una válvula unidireccional. Los dispositivos publicados son de tres tamaños.

    • Tanques cilíndricos de polipropileno de 82 cm de alto por 47 cm de diámetro, cargados con 175 kg de café despulpado.
    • Biorreactores de polipropileno de 200 litros, desinfectados con ácido peracético.
    • Biorreactores de polietileno de alta densidad de 30 litros, sacrificados uno por uno en cada muestreo.

    4. Elección entre vía seca y vía de inmersión. Sin agua, la masa fermenta tal cual. Con agua, los ensayos publicados añaden 30 % de agua, referido al peso o al volumen según el equipo. El agua baja el pH final más que la vía seca. No decide por sí sola el perfil de ácidos: en el ensayo de Minas Gerais, la vía seca produce también mucho ácido láctico.

    5. Agotamiento del oxígeno. Quince a sesenta minutos en café despulpado dentro de una tina hermética. Ese momento es el que hace virar el metabolismo, y no el cierre de la tapa.

    6. Fermentación. Las duraciones publicadas son 12, 24, 48, 72, 96, 144, 180 y 192 horas. La duración determina la profundidad de la acidificación y la cantidad de metabolitos producidos. No determina la nota en taza en un sentido único, como lo muestra el campo TAZA.

    7. Temperatura. En los biorreactores de 200 litros, la masa parte de 22 a 23 grados y alcanza 26 a 28 grados después de una veintena de horas. Estos biorreactores estaban expuestos al sol, y un lote bajó a 17 grados en el camino. La parte debida al trabajo microbiano no queda, por tanto, aislada. El ensayo colombiano, realizado en tinas de 0,5 kg, concluye por el contrario que la masa no desprende suficiente calor como para apartarse de la temperatura ambiente.

    8. Seguimiento del pH. Partida entre 5,5 y 5,8. Cerca de 5,0 a las diez horas, 4,3 a las quince horas, 3,8 a las veinticuatro horas. Después de treinta y seis horas, el pH se estabiliza hacia 3,6. Esa meseta es la señal útil: dice que los azúcares accesibles están en gran parte consumidos y que la acidez inhibe lo que sigue. El pH de partida cambia la forma de la curva. Por encima de 5,5, la caída es lenta durante las primeras nueve horas; por debajo, esa fase lenta dura menos de seis horas.

    9. Apertura, lavado eventual y luego secado. La masa sale ácida, húmeda y cargada de azúcares residuales. El secado que sigue decide una gran parte del resultado, y corresponde a otra ficha.

    Lo que da en taza

    Lo que se mide. Los ensayos publicados comparan un tanque cerrado con un testigo del mismo lote, con puntuación según el protocolo de la Specialty Coffee Association. Un ensayo colombiano de 2024 encuentra una nota que sube con la duración:

    • 12 horas: 80,96 puntos
    • 24 horas: 81,48 puntos
    • 48 horas: 82,06 puntos
    • 72 horas: 83,25 puntos
    • 96 horas: 84,60 puntos

    El atributo balance sigue la misma pendiente, de 7,25 a 8,08 puntos. Un ensayo brasileño de 2024 da 87,50 puntos para una cereza entera fermentada 96 horas sin agua, frente a 83,30 para su testigo. El mismo ensayo va de 78,95 a 87,50 puntos, y cuatro de sus ocho tratamientos con café despulpado rinden menos que su testigo. Un ensayo brasileño de 2022 sitúa todos sus lotes en 84 puntos o más. Un trabajo sobre levadura seleccionada informa una ganancia de 7,1 puntos, con 84,4 puntos en cuatro días, pero se refiere a Coffea canephora y no a arábica.

    Los descriptores no convergen todos en la fruta. Un trabajo de 2022 concluye que la anaerobiosis autoinducida intensifica el atributo frutal. Cenicafé encuentra las notas tropicales, mango, piña y durazno, con más frecuencia en tanque cerrado, y las notas de cítricos y de bayas con más frecuencia en tanque abierto. Pero un ensayo brasileño de 2024 mide lo contrario en fermentación espontánea: 48 horas dan notas amaderadas, 72 horas notas de castaña. La dominancia frutal solo aparece en él con una levadura inoculada. Los análisis de volátiles encuentran ésteres, entre ellos el acetato de etilo y el acetato de amilo, y, después del tueste, más furfural y pirazinas.

    Lo que no se mide. La pendiente favorable no es universal. Cenicafé, que llegó hasta 192 horas, obtiene lo contrario: las duraciones cortas en tanque cerrado dan el mejor índice de calidad, y las duraciones largas lo degradan. Los dos resultados dicen que la duración óptima depende del lote y del recipiente, y que no se conoce de antemano.

    Por último, los jurados de estos estudios están entrenados, pero rara vez están ciegos al tratamiento. Uno de los ensayos citados recurre solo a dos catadores certificados. Una nota SCA no es una prueba triangular de preferencia. La magnitud de las ganancias anunciadas queda, por tanto, por confirmar.

    Lo que sale mal

    La sobrefermentación es el defecto principal. Cuando la fermentación sobrepasa la ventana útil, bacterias producen ácido butírico y ácido propiónico. Estos ácidos dan al café notas descritas como de cebolla. El oficio llama al defecto over-fermented. El trabajo de referencia sobre los volátiles de este defecto data de 1997. Una publicación de 2019 recoge la creencia de que Bacillus producen el ácido propiónico, aunque señala que ninguna de sus propias cepas de Bacillus lo produjo.

    La duración larga castiga la calidad. Cenicafé mide una caída de su índice de calidad para las duraciones extendidas. Este índice combina la nota SCA, la proporción de granos sanos, la viabilidad del embrión y el factor de rendimiento.

    El tanque cerrado protege el embrión mejor que el tanque abierto. Es lo contrario de lo que el oficio suele suponer. Bajo tanque cerrado, Cenicafé mide una viabilidad del embrión superior a 80 % hasta 120 horas. Bajo tanque abierto, la degradación empieza después de 48 horas y la viabilidad cae a 25 % a las 192 horas. Un grano cuyo embrión está muerto se comporta mal en el secado y el almacenamiento.

    El tanque no es homogéneo. En un tanque vertical de 175 kg, el ácido láctico medido a las 72 horas vale 5,06 g/L en el fondo frente a 2,18 g/L en la superficie. El ácido acético vale 1,00 g/L frente a 0,40 g/L. El fondo produjo, por tanto, más del doble de ácido que la parte alta. Los autores señalan sin embargo que las comunidades microbianas no difieren de una capa a otra. No es entonces la población la que se estratifica, es su actividad.

    Los azúcares no se consumen todos. En el fondo de ese mismo tanque, la glucosa pasa de 9,12 a 4,47 g/L en 72 horas. La fructosa, en cambio, pasa solo de 20,65 a 18,67 g/L. Alargar la duración no basta para agotar el mucílago, y deja un sustrato disponible para lo que sigue.

    El tanque cerrado no selecciona automáticamente los microorganismos adecuados. En el mismo ensayo, la familia de las Enterobacteriaceae representa cerca de 85 % de la población bacteriana durante las primeras veinticuatro horas. Las bacterias lácticas se mantienen por debajo de 29 % a las 48 horas. Una fermentación colombiana en tanque abierto las ve, por el contrario, superar 90 %. El relato comercial de un medio dominado por las levaduras y las lácticas no describe lo que muestran estas mediciones.

    El dióxido de carbono se acumula. Un tanque sin escape sube de presión. La válvula unidireccional no es un accesorio, es el órgano de seguridad del proceso.

    Por último, la salida del tanque es un punto crítico. La masa es húmeda, ácida y dulce. Un secado lento tras una fermentación larga abre la puerta a los mohos y al defecto fenólico.

    Las referencias

    • Oxígeno disueltode 100 % a 0 % en 15 a 60 minutos, café despulpado en tina hermética
    • pH5,5 a 5,8 al inicio, 3,8 a las 24 horas, meseta hacia 3,6 después de 36 horas
    • Duraciones publicadas12, 24, 48, 72, 96, 144, 180 y 192 horas
    • Temperatura de la masa en biorreactor de 200 litros22 a 23 grados al inicio, 26 a 28 grados en el pico
    • Nota SCA según la duración80,96 puntos a las 12 horas frente a 84,60 puntos a las 96 horas
    • Estratificación de un tanque de 175 kg a las 72 horas5,06 g/L de ácido láctico en el fondo, 2,18 g/L en la superficie
    • Viabilidad del embriónpor encima de 80 % hasta 120 horas en tanque cerrado, 25 % a las 192 horas en tanque abierto
    Zona de sombraEl origen del proceso no está establecido. El oficio atribuye con frecuencia su lanzamiento al campeón mundial de barista de 2015, Sasa Sestic. La reivindicación solo circula en la prensa de minoristas. Ninguna fuente de primer orden fecha una primera puesta en práctica. Ningún censo dice en qué países, y con qué volúmenes, se practica realmente este proceso. Los orígenes comerciales anunciados bajo este nombre forman una lista de ofertas, no una medición. El grado Brix, a menudo presentado como el indicador de parada, no tiene umbral publicado que se haya encontrado. Los ensayos leídos siguen el pH, los azúcares residuales y los ácidos, no un umbral Brix operativo. No se encontró en la literatura leída ningún valor de presión interna ni de concentración de dióxido de carbono en el espacio de cabeza. La necesidad de la válvula es un razonamiento físico, no una medición citada aquí. No se encontró en los ensayos leídos ninguna consigna de temperatura regulada. Los biorreactores de 200 litros estaban al aire libre y al sol. La temperatura se sufre allí, no se impone. El agente microbiano del ácido butírico no está establecido por las fuentes leídas. La atribución del propiónico a Bacillus se recoge como una creencia, y el ensayo que la recoge no logró reproducirla. El reparto entre anoxia autoinducida y purga activa con dióxido de carbono, es decir, la maceración carbónica propiamente dicha, no está documentado lote por lote en ninguna parte. Un lote vendido como anaeróbico puede corresponder a una o a otra. La transferencia de los metabolitos del líquido al grano se supone por el mecanismo. Los estudios dosifican el líquido y el grano por separado, pero no se encontró ningún coeficiente de transferencia. La contradicción entre el ensayo colombiano de 2024, donde la nota sube hasta las 96 horas, y el trabajo de Cenicafé, donde las duraciones largas degradan la calidad, no está explicada. Origen, variedad, recipiente e higiene de partida difieren, y nada permite zanjar. La misma contradicción afecta a los descriptores. Cenicafé asocia el tanque cerrado a las notas tropicales, mientras que un ensayo brasileño encuentra en él lo amaderado y la castaña en fermentación espontánea. Ningún trabajo reconcilia estas dos lecturas. Por último, los jurados sensoriales de estos ensayos están entrenados pero rara vez están ciegos al tratamiento, y a veces son muy reducidos. La magnitud de las ganancias anunciadas queda por confirmar mediante comparaciones a ciegas.
    Sánchez-Riaño A.M., Vega-Oliveros C., Ladino-Garzón W.L., Orozco-Blanco D.A., Bahamón-Monje A.F., Gutiérrez-Guzmán N., Amorocho-Cruz C.M., Effects of cherries sanitization methods and fermentation times on quality parameters of coffee beans, Heliyon, 10(13), e33508, 2024, Universidad Surcolombiana, secciones oxígeno disuelto, pH, temperatura, recuentos microbianos y análisis sensorial; da Silva Vale A., Balla G., Rodrigues L.R.S., de Carvalho Neto D.P., Soccol C.R., de Melo Pereira G.V., Understanding the Effects of Self-Induced Anaerobic Fermentation on Coffee Beans Quality: Microbiological, Metabolic, and Sensory Studies, Foods, 12(1), 37, 2022, secciones dispositivo, azúcares y ácidos orgánicos por estrato, comunidades microbianas, volátiles y análisis sensorial; Peñuela-Martínez A.E., Osorio-Giraldo C.V., Buitrago-Zuluaga C., Medina-Rivera R.D., Development of Fermentation Strategies for Quality Mild Coffee Production (Coffea arabica L.) Based on Oxygen Availability and Processing Time, Foods, 14(17), 3001, 2025, Cenicafé, comparación de tanque abierto y tanque cerrado a lo largo de 192 horas, índice de calidad, viabilidad del embrión y descriptores; Silva L.C.F., Pereira P.V.R., Cruz M.A.D.D., Costa G.X.R., Rocha R.A.R., Bertarini P.L.L., Amaral L.R.D., Gomes M.S., Santos L.D., Enhancing Sensory Quality of Coffee: The Impact of Fermentation Techniques on Coffea arabica cv. Catiguá MG2, Foods, 13(5), 653, 2024, secciones pH, temperatura, metabolitos y notas sensoriales; Rocha R.A.R., Cruz M.A.D.D., Silva L.C.F., Costa G.X.R., Amaral L.R., Bertarini P.L.L., Gomes M.S., Santos L.D., Evaluation of Arabica Coffee Fermentation Using Machine Learning, Foods, 13(3), 454, 2024, dispositivo de biorreactores de 200 litros, vía seca y vía de inmersión; Pereira T.S., Batista N.N., Santos Pimenta L.P., Martinez S.J., Ribeiro L.S., Oliveira Naves J.A., Schwan R.F., Self-induced anaerobiosis coffee fermentation, Food Microbiology, 103, 103962, 2022, atributo frutal medido por dominancia temporal de las sensaciones; Palumbo J.M.C., Martins P.M.M., Salvio L.G.A., Batista N.N., Ribeiro L.S., Borém F.M., Dias D.R., Schwan R.F., Impact of different fermentation times on the microbiological, chemical, and sensorial profile of coffees processed by self-induced anaerobiosis fermentation, Brazilian Journal of Microbiology, 55(3), 2253 a 2266, 2024, ácidos orgánicos a las 96 horas y descriptores por duración; Jiménez E.J.M., Martins P.M.M., de Assis J.G.R., Batista N.N., Vilela A.L.O., da Rosa S.D.V.F., Dias D.R., Schwan R.F., Food Research International, 199, 115376, 2025, seguimiento enzimático y germinación durante 180 horas; do Rosário D.K.A., Jacinto B.A.S., Dutra M.S., Gonçalves J.L.C., Martins P.H.A., Osório V.M., Schwan R.F., Bernardes P.C., Food Chemistry, 508 parte A, 148258, 2026, ensayo Pichia kluyveri sobre Coffea canephora; Silva L.C.F. et al., Scientific Reports, 16, 21933, 2026, dinámica microbiana sobre cv. Arara; Moreira S.D.S., Martins P.M.M., Batista N.N., Dias D.R., Schwan R.F., International Journal of Food Microbiology, 449, 111602, 2026, levaduras microencapsuladas; Martinez S.J., Bressani A.P.P., Dias D.R., Simão J.B.P., Schwan R.F., Frontiers in Microbiology, 10, 1287, 2019, sección ácidos indeseables; Bade-Wegner H., Bendig I., Hölscher W., Wollmann R., Volatile compounds associated with the over-fermented flavour defect, 17.º coloquio científico internacional sobre el café, ASIC, Nairobi, 1997, p. 176 a 182, referencia leída por la cita que de ella hacen Martinez et al. 2019; de Oliveira Junqueira A.C., de Melo Pereira G.V., Medina J.D.C., Alvear M.C.R., Rosero R., de Carvalho Neto D.P., Enriquez H.A.G., Soccol C.R., First description of bacterial and fungal communities in Colombian coffee beans fermentation analysed using Illumina-based amplicon sequencing, Scientific Reports, 9, 8794, 2019, fuente de la cifra de más de 90 % de bacterias lácticas en tanque abierto, leída por la cita que de ella hacen da Silva Vale et al. 2022.
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